7 de febrero de 2021

¿Qué paso en Venezuela?

Navegando entre las olas de la web, he encontrado islas digitales donde se manejan todo tipo teorías sobre como y porque sucedió, lo que sucedió en Venezuela.
Todas ellas tienen algo de razón, ya que cada quien expresa a su manera lo que vivió o aún vive en Venezuela. 

Pero me llamó la atención la opinión de un joven Venezolano de padres Colombianos, el cual le expresaba su entrevistador norte-americano, que el difunto Chávez había ganado las elecciones y que el socialismo del siglo XXI se había instaurado en Venezuela debido a que la mayoría de la población era pobre e ignorante.

Esta afirmación tiene una falla absoluta y se basa en la ingenua premisa que sostiene que las masas empobrecidas tienen un verdadero poder de cambio y por tanto son dueñas de su verdadero destino.

Aunque este no pretende ser un blog político, como Venezolano no soy ajeno a las realidades que enfrenta mi país y las consecuencias nefastas que derivaron de una negligencia política sostenida por mas de 4 generaciones.

Este joven puede haber descrito en esta entrevista lo que vio y experimentó al crecer en una Venezuela gobernada por el chavismo, lo cual es valido. Pero esto brinda a los no hispano parlantes una idea muy simplista y hasta peyorativa de lo que sucedió en la que fue una vez una nación de inmigrantes y no de emigrantes.

El proceso que se dio para que Chávez llegara a la presidencia no fue un proceso repentino, fue el resultado de décadas de gestión política de izquierdas, porque si, en Venezuela jamás ha existido una democracia de derechas, de hecho todos los partidos políticos del establishment son de izquierda, aun los que hoy en día se hacen llamar oposición al régimen de Maduro, pero eso es un tema que es aun mas amplio y que escapa al detalle de este post.

Ya para el año de 1998 nuestro destino estaba sellado como país, la figura de Chávez fue creada y vendida a las masas con la complicidad de las elites empresariales y políticas de la época. 

Los medios de comunicación prácticamente en su totalidad lanzaron una campaña para lavarle la cara al golpista y sus secuaces en una especie de cuento de Robind Hood, el cual se había revelado contra un presidente legítimamente electo, porque según el, la gente en Venezuela estaba alimentándose con comida para perros.

Desde humoristas, hasta directores de cine, fueron muchos con acceso a las llamadas masas populares, quienes se encargaron por años, conscientemente o no, de socavar las frágiles bases democráticas que se habían creado en Venezuela, con un discurso anti sistema, anti instituciones, anti democracia, anti libertad y pro libertinaje.

Cuando Chávez, gano su única elección presidencial en el 98 (ya que todas las demás las perdió y fueron amañadas) ya el país era victima de esa generalizada letanía política, esa en la que se había convertido adrede la cosa política. En una cosa politiquera de la que nadie quería formar parte.

La gente no tomaba en serio su democracia, sus instituciones, su libertad. Éramos gente malcriada, nos acostumbramos a vivir en un estado rico que proveía todo para todos, ya el mal socialista estaba enquistado dentro de la gran mayoría.

Es allí en medio de ese gran vacío donde nuestros mayores enemigos internos y externos tuvieron su mayor oportunidad, y fue así como Castro y sus secuaces pudieron conquistar Venezuela sin un solo disparo.

Chávez una vez elegido presidente al tiempo pudo controlar todos los poderes, cambió la constitución, torturó, robó bienes y envió a la cárcel a miles de personas, compró votos internacionales en Latinoamérica y Europa porque para entonces el precio del petróleo estaba en su valor más alto en décadas.

Logró poder fortalecer las fuerzas del foro de Sao Paulo mediante la creación de una alianza de naciones socialistas conformada por Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay y la mayoría de las islas del Caribe.

Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos pretendía mirar hacia otro lado... Chávez fue un títere de Cuba hasta el final.

Venezuela era la joya de la corona para el comunismo mundial, ya que de ella podrían obtener recursos casi ilimitados para financiar todo tipo de doctrinas alrededor del mundo, y aunque esta afirmación suene egocéntrica, la realidad la sostiene, pues hoy en día es desde Venezuela que se obtienen gran cantidad de todo tipo de recursos para sostener y propagar el comunismo-progresismo por toda Latinoamérica, Europa y USA.

Maduro es solo una continuación de la agenda Castrista, con una liquidez menor que su anterior mentor pero aun así se continúa con el saqueo indiscriminado de recursos y la entrega del territorio a todo tipo de organizaciones terroristas.

En conclusión lo que paso en Venezuela fue también producto de muchos factores omitidos en este post, pero no fue solo una cuestión de masas pobres e ignorantes.

Hubo muchas advertencias, pero nadie quiso escuchar.
 
𝕖𝕝𝕓𝕖𝕣𝕟

25 de enero de 2021

Nomofobia

Para los llamados nativos digitales, es muy común encontrarse en una situación incomoda cada vez que se encuentran fuera del ciber-espacio, con esto me refiero al hecho de encontrarse sin conexión a internet. Sudoración, ansiedad, rabia y hasta una sensación de miedo irracional los invade de manera tal, que para muchos inmigrantes digitales es casi risible, esto debido a que muchos de estos llamados inmigrantes digitales no crecieron conectados a la red.

Sus patrones sociales y existenciales fueron al menos desarrollados por un buen tiempo sin la presencia de estos algoritmos conductuales y casi esotéricos, a los cuales somos sometidos como rebaño día a día, desde que el internet fue convertido en un super-mercado, pero de eso hablare en otro post seguramente en el futuro.

Hemos como civilización en general obtenido un extraordinario avance tecnológico en comparación con nuestros ancestros y aun así continuamos sin entender en su totalidad la complejidad del funcionamiento de nuestros cerebros, bueno... aunque eso no es del todo cierto. Existen instituciones de índole privado y gubernamental en diversas partes del mundo que si han obtenido a través de largos estudios de investigación, claves para descifrar estos llamados secretos de la mente humana. 

Uno de estos secretos es el que se refiere a nuestras conductas, ya sean individuales o grupales. Y es allí donde entran las grandes corporaciones del llamado Big Data, desde hace ya aproximadamente una década han perfeccionado su capacidad de dominar el arte de captar nuestra atención, como usuarios en un principio y en hoy en día como números.

En promedio un algoritmo conductual puede predecir acertadamente unas 10 mil cosas sobre una persona en particular, desde sus deseos y aspiraciones, hasta sus miedos y características particulares de consumo para asi definir un modelo, y es este modelo el producto en el que nos convertimos, y este producto al final debe ser comerciado.

Es muy conocido por muchos la existencia de la corriente de pensamiento que sostiene que el interés de estas grandes corporaciones obedece a una agenda política en particular. 

Esta premisa es muy simplista en mi opinión, pues considero que a las corporaciones del Big Data no les interesa en general ninguna corriente política, solo les interesa lo que pueda brindar una mayor rentabilidad y ganacias, al final de eso se trata este juego o no? 

No estoy en contra del libre mercado, ni del capitalismo. Pero la realidad actual es que estas grandes corporaciones han acumulado mas poder que muchos estados del plantea tierra y pueden manipularnos en masa en una escala jamás antes conocida por la humanidad. 

Y aunque este es un tema con muchas variantes y puede aparentar no tener mucho que ver con el titulo de este post, permítanme explicarme mejor... 

Este nuevo mal llamado Nomofobia, que aqueja en su mayoría a jóvenes y niños en comunidades de todo el mundo occidental, es una de las consecuencias producto de la manipulación mental a la que estos algoritmos nos someten día a día. Debo aclarar que tampoco estoy en contra del concepto de las redes sociales, pues ellas per-se no son el problema, existen también muchos beneficios derivados de ese concepto, conocer nuevas personas al otro lado del planeta, establecer vínculos sociales mas diversos o hasta re-encontrase con algún familiar o amigo de la infancia. 

En mi opinión el problema radica en lo que se han convertido las redes sociales, una especie de agujero negro que crece a cada segundo donde muchos pierden la noción del tiempo o las convierten en parte fundamental de su propia existencia. Muchos pueden sostener que nos encontramos en un cambio de era, y como tal es normal encontrarse con estas resistencias al cambio. Cambios, pero a que costo? El fenómeno de los llamados Hikikomori, ya no es exclusivo del Japón, tampoco es un derivado de esta situación global de la pandemia, es derivado de estos algoritmos que nos convierten en zombies en nuestra propia burbuja digital. 

Debemos modificar la forma de conectarnos, y con forma no me refiero al medio, internet no es el problema, de hecho soy un gran admirador de esta tecnología, sin la cual no podría hacer llegar estas líneas a quien disponga del tiempo para leerlas. Me refiero a que debemos exigir ser tratados como individuos, usuarios de una plataforma, no como números. No es casualidad que muchos programadores y CEOS de grandes empresas del Silicon Valley no permitan que sus hijos en edad escolar utilizen redes sociales. 

Mientras tanto una gran masa de consumidores esperan que los llamados dispositivos inteligentes hagan las funciones de niñera de sus hijos mientras la capacidad de atención de los llamados nativos digitales es cada vez menor, debido a que sus mentes intentan adecuarse al ritmo de tsunamis de información, lo cual es una tarea imposible, ya que no estamos diseñados para sobre saturanos de información.

Los algoritmos estan diseñados para lograr un objetivo primordial... Que los números no se detengan, que si cambian lo hagan en aumento, si disminuyen, que regresen y que se queden allí del otro lado de la pantalla de sus dispositivos, no importa el lugar ni el momento, siempre deben estar allí, sin verdaderamente vivir la experiencia del mundo que los rodea.

Este no es un post anti generacional, es una realidad que grita en silencio, alza tu rostro y verás, en el mall, en el tren, restaurantes, en conciertos, como todos miran sus pantallas perplejos.

Las proximas generaciones tienen un gran reto... Y es definir un balance entre lo digital y lo que nos hace verdaderamente humanos, de lo contrario estaremos destinados a ser siempre manipulados por los grandes algoritmos.

𝕖𝕝𝕓𝕖𝕣𝕟

 
biz.